League of Legends Apuestas

Mercados de apuestas en League of Legends: cómo funciona cada tipo

Escenario de un torneo de League of Legends con cinco jugadores concentrados frente a sus ordenadores bajo focos azules
Índice de contenidos
  1. Qué verás cuando abras un partido de LoL en una casa de apuestas
  2. Moneyline: el mercado más simple y el más traicionero
  3. Hándicap de mapas en Bo3 y Bo5: el arte de convertir una paliza en valor
  4. Hándicap de asesinatos dentro de un mapa: cuando el resultado ya no importa
  5. Totales de asesinatos: el mercado donde la región lo cambia todo
  6. Totales de torres y duración de partida: los mercados menos ruidosos
  7. Primer dragón, primer barón y primera sangre: los objetivos tempranos como mercado propio
  8. Outright al campeón del torneo: el mercado de paciencia
  9. Mercados en directo: leer el momentum sin dejarse arrastrar por él
  10. Props de jugador: el mercado donde el conocimiento fan paga de verdad
  11. Errores frecuentes al elegir mercado: el filtro que te ahorra dinero
  12. Preguntas frecuentes sobre mercados de apuestas en LoL

Qué verás cuando abras un partido de LoL en una casa de apuestas

La primera vez que un compañero me pidió que le explicara los mercados de una serie de LEC, abrimos su aplicación y conté treinta y dos líneas distintas para un único Bo3. Ganador, hándicap de mapas en dos tramos, totales de asesinatos por mapa y por serie, primer dragón, primer barón, primera torre, duración del primer mapa, props de jugador. Su cara fue un poema. «¿Esto qué demonios significa?», me preguntó. Justo eso es lo que quiero desmontar aquí, uno por uno.

Llevo ocho años analizando cuotas de League of Legends y te adelanto una idea que conviene asumir pronto: la mayoría de apostadores pierde dinero no porque acierte menos, sino porque elige el mercado equivocado. Un hándicap de +1.5 en una final Bo5 parece una cobertura sensata y, en realidad, es casi siempre una trampa — lo veremos con números. Un over 27.5 kills en mapa uno de LCK tiene muy poco que ver con un over equivalente en LPL, aunque la línea sea la misma.

El contexto importa: el auge de las apuestas en directo en España es brutal. En el tercer trimestre de 2025, el segmento de directo creció un 32,82% intertrimestral mientras que las pre-match cayeron un 42,98% — un reflejo claro de hacia dónde se está moviendo el dinero. Los mercados que explicaré no son una lista enciclopédica. Son las ventanas por las que, en mi experiencia, entra el valor — o, si no sabes leerlas, el desastre.

Moneyline: el mercado más simple y el más traicionero

Apostar al ganador de un mapa o de una serie parece lo más fácil del mundo. Escoges equipo, haces clic, esperas el resultado. Esa simplicidad es, precisamente, lo que lo convierte en el mercado donde más gente pierde dinero durante más tiempo sin darse cuenta.

El moneyline funciona con dos versiones claramente distintas. En un mapa individual el resultado es binario: gana uno u otro, y la cuota refleja la probabilidad implícita de ese resultado único. En una serie al mejor de tres o al mejor de cinco el moneyline se refiere al ganador final de la serie, no al primer mapa. Parece una aclaración obvia, pero te sorprenderías de cuánta gente apuesta al moneyline pensando que habla del primer mapa y después se sorprende cuando su equipo pierde el primero, gana los dos siguientes y cobra igualmente.

El problema del moneyline es que en LoL hay favoritos aplastantes con una frecuencia incómoda. T1 contra un wildcard de Play-In te deja una cuota de 1.08, 1.10. La probabilidad implícita supera el 90% y tú, como apostador, estás cobrando centavos por un resultado casi garantizado. A la inversa, si te gusta el underdog, la cuota se dispara a 7.00 u 8.00, pero la probabilidad real de ese upset es mucho menor de lo que sugiere la cuota una vez descontado el margen.

Mi regla interna es sencilla: moneyline sólo cuando la cuota del favorito esté entre 1.40 y 1.85 — ese es el rango donde el esfuerzo mental compensa. Fuera de esa franja estás o bien cobrando muy poco para el riesgo real o bien persiguiendo un upset con probabilidades peores de las que parecen. Para rivalidades cerradas de LEC o LCK, el moneyline sigue siendo el mercado con mejor relación señal/ruido, sobre todo si has hecho los deberes de draft y estado de forma reciente. Pero para series asimétricas, mira a otro sitio — el hándicap de mapas que viene a continuación casi siempre paga mejor.

Hándicap de mapas en Bo3 y Bo5: el arte de convertir una paliza en valor

Recuerdo la final de Worlds 2023 como si fuera ayer. T1 partía como favorito brutal y su cuota para ganar la serie estaba por debajo de 1.30. El problema era evidente: pagar esa cuota para un Bo5 en el que cualquier resbalón temprano destrozaba el margen no tenía sentido. El mercado donde sí apareció el valor fue el hándicap de mapas, concretamente T1 -1.5, que se pagaba a cerca de 1.75. Ese es el patrón que repito sesión tras sesión.

El hándicap de mapas te permite apostar a que un equipo gana por una diferencia concreta de mapas ganados. En un Bo3, los dos tramos habituales son -1.5 (el favorito debe ganar 2-0) y +1.5 (el underdog sólo necesita un mapa, el resultado 1-2 también cobra). En un Bo5 los tramos se amplían: -1.5 significa ganar por al menos dos mapas de diferencia, lo que equivale a 3-0 o 3-1, mientras que -2.5 exige el barrido completo. La línea +1.5 en Bo5 es la más engañosa de todas — parece generosa, pero casi siempre se paga demasiado baja para lo que realmente cubre.

Pongamos números concretos. En un Bo3 donde G2 se enfrenta a un rival de media tabla de LEC, la cuota habitual de G2 moneyline será 1.40 — probabilidad implícita alrededor del 71% descontado el margen. El hándicap G2 -1.5 en ese mismo partido suele pagarse entre 1.90 y 2.20, lo que implica que el mercado asigna probabilidad cercana al 48% al escenario 2-0. Si tu análisis del draft y del coaching de los dos equipos te dice que G2 barrerá al menos en el 55% de los casos, has encontrado valor claro — te pagan por una probabilidad mayor que la estimada por la casa.

El hándicap en Bo5 funciona con lógica distinta. Una final entre T1 y Gen.G con cuotas parejas alrededor de 1.90 para cada lado te puede ofrecer un hándicap -1.5 a 2.80 o incluso 3.00. El problema es que las series Bo5 entre equipos del tier uno de LCK rara vez terminan 3-0 o 3-1 — históricamente la tasa de 3-2 supera el 40% en esos enfrentamientos. Antes de apostar -1.5 en un Bo5 pregunta siempre cuántos mapas llegó habitualmente la serie anterior entre esos dos equipos. Si la respuesta es «largos», el hándicap negativo te está diciendo «no».

La regla que uso: el hándicap -1.5 en Bo3 es mi mercado favorito cuando tengo un favorito claro en términos macro — mejor draft, mejor coach, mejor forma reciente. El hándicap +1.5 sólo lo toco si el underdog ha mostrado un mapa decente en las últimas tres series contra rivales de nivel similar. Todo lo demás es ruido con apariencia de cobertura.

Hándicap de asesinatos dentro de un mapa: cuando el resultado ya no importa

Un amigo me llamó hace unos meses fuera de sí. «Oye, gané el mapa pero perdí la apuesta». Había apostado a su equipo favorito con hándicap de kills -4.5 y la partida terminó 14-11. Ganó el mapa pero perdió por tres kills de diferencia. Bienvenido a uno de los mercados más malentendidos del catálogo de LoL.

El hándicap de asesinatos se refiere a la diferencia de kills entre los dos equipos dentro de un solo mapa. Independientemente de quién gane la partida, lo que cuenta es por cuántas kills supera un equipo al otro al final. Las líneas habituales van de -3.5 a -7.5 para el favorito, con sus espejos positivos para el underdog. Las cuotas suelen moverse entre 1.75 y 2.10 — márgenes más estrechos que el moneyline porque la dispersión es alta y la casa lo sabe.

Este mercado funciona especialmente bien cuando identificas un partido donde el favorito suele cerrar con diferencias contundentes por composición agresiva del draft. Si un equipo ha hecho un draft de teamfight tardío con Jinx, Malphite y Orianna, y su rival lleva algo más pasivo, la distribución de kills al final suele mostrar diferencias abultadas — la teamfight final inclina demasiado el marcador. Al revés, una composición de split-push lenta suele cerrar mapas con diferencias de dos o tres kills aunque gane claramente por objetivos.

La trampa más común está en asumir que un partido «fácil» implica una diferencia grande de kills. No siempre es así. Un equipo coreano que va ganando por 10.000 de oro a menudo cierra el Nexus sin teamfights finales espectaculares — se impone por objetivos neutrales y estructuras, no por masacre. El marcador final te puede decir 15-8 en un mapa completamente dominado. El hándicap -7.5 a 2.00 se rompe, y tú te quedas mirando la pantalla.

Mi filtro para este mercado son dos preguntas: ¿el favorito juega composiciones de teamfight o de control? ¿La serie lleva mapas anteriores con kills totales por encima o por debajo de la media de la liga? Si ambas apuntan a explosividad, -4.5 o -5.5 empiezan a hacer sentido. Si no, paso y me voy al moneyline.

Totales de asesinatos: el mercado donde la región lo cambia todo

¿Sabes cuál es la primera pregunta que me hago antes de mirar un total de kills? No cuál es la línea. No cuáles son las cuotas. Qué liga estoy apostando. Porque la diferencia entre LPL y LCK en número medio de kills por mapa es tan brutal que usar la misma estrategia en ambos contextos es garantía de hundir el bankroll.

El over/under de asesinatos pregunta una cosa sencilla: ¿cuántos asesinatos totales habrá en el mapa, sumando los de ambos equipos? Las líneas habituales oscilan entre 24.5 y 30.5 en ligas grandes, con cuotas simétricas alrededor de 1.90 para cada lado. El mercado lo establece la casa basándose en medias históricas de la liga, tempo reciente del parche y estilo de los equipos concretos.

Los datos de la temporada muestran patrones claros por región. La LPL tradicionalmente cierra mapas con medias por encima de 28 kills totales — es el territorio donde los overs funcionan mejor porque el estilo es agresivo desde la fase de líneas. La LCK, por tradición, juega con más control, más preocupación por el oro y los objetivos, y sus medias históricas por mapa han estado muchas veces por debajo de 24. Si te limitas a mirar la línea sin contexto regional estás apostando a ciegas.

El parche también pesa. Cuando Riot introduce cambios que aumentan el daño en el mid-game o que reducen el coste de oro de ítems agresivos, el ritmo sube y los totales se disparan durante dos o tres semanas. Al revés, un parche centrado en supervivencia del jungler o en objetivos escalonados tiende a contener los duelos individuales y baja la media. Si apuestas totales sin saber qué cambió en el parche vigente, estás jugando a la lotería con pretensiones analíticas.

Un Bo3 añade otra capa: la línea suele referirse a cada mapa individual, no al total de la serie. Un 2-0 puede combinar un mapa explosivo con uno controlado, y sólo el primero cubre el over. Yo sólo apuesto totales en Bo3 cuando el draft de ambos equipos apunta a teamfights abundantes; con riesgo de control lento, paso.

Y un consejo que me habría ahorrado dinero hace años: nunca apuestes under en un partido entre dos equipos recién caídos de una derrota dura. El over rate en partidos de desquite supera la media con insistencia.

Totales de torres y duración de partida: los mercados menos ruidosos

El total de torres tiene un aire técnico que aleja al apostador casual, y eso es exactamente lo que lo hace interesante. Cuanta menos gente apueste un mercado, menos eficiente es la línea, y más oportunidades aparecen para quien hace los deberes.

Las torres totales por mapa suelen tener líneas de 9.5, 10.5 o 11.5, dependiendo del tempo esperado. Un mapa donde ambos equipos juegan composiciones de sieges con Ziggs, Jayce u Orianna tiende a demoler estructuras rápido y acercarse al 11 o 12. Un mapa con composiciones de teamfight tardío cierra más cerca de 8 o 9 porque las partidas terminan antes de ser capaces de romper la tercera línea de torretas del rival.

La duración de partida funciona en paralelo. Las líneas habituales son 28.5 o 30.5 minutos. Un favorito aplastante contra un rival débil suele cerrar en menos de 25 minutos si el early game se rompe. Dos equipos parejos de LCK pueden estirar un mapa hasta los 35. Aquí el patrón histórico del enfrentamiento concreto es oro — dos equipos que llevan años cerrando series contra el otro en mapas largos rara vez cambian ese patrón en un partido suelto.

Mi sugerencia: aprovecha los totales de torres y duración cuando tengas una tesis clara sobre el tempo del mapa pero no una opinión firme sobre quién gana. Son mercados que desacoplan parcialmente tu análisis del resultado binario. Esa desacoplación es una herramienta valiosa cuando el moneyline te parece un coin flip.

Primer dragón, primer barón y primera sangre: los objetivos tempranos como mercado propio

Aquí es donde la afición al análisis de draft empieza a rentabilizarse de verdad. Los mercados de primer objetivo son pequeños cortes temporales del mapa: no preguntan quién gana la partida, preguntan quién consigue una ventaja específica en un momento específico. Y cada uno tiene su lógica distinta.

La primera sangre es el mercado más volátil de todo el catálogo. Sucede casi siempre en los primeros seis minutos, depende de matchups de línea, de presión del jungler, de errores individuales. Las cuotas se pagan habitualmente entre 1.85 y 1.95 para cada lado. En mi experiencia, apostar primera sangre basándose en «este equipo es mejor en macro» es un error — el macro tarda en aparecer. Lo que cuenta es quién tiene un matchup favorable en bot lane, dónde tiene más probabilidades de aparecer el gank temprano, y qué jugador individual tiene historial reciente de presión agresiva en los primeros minutos.

El primer dragón tiene una dinámica distinta. Sucede alrededor del minuto cinco en el meta actual y depende del timing del jungler, del control de visión en el foso del dragón y de qué composición de draft prioriza objetivos. Los patrones por región son marcados: en LEC el primer dragón tiende a caer del lado de quien domina el bot side temprano; en LCK las junglas coreanas suelen forzar la primera roca incluso cediendo otras zonas del mapa; en LPL el primer dragón se cambia con frecuencia por otros objetivos — se negocia más.

El primer barón es territorio completamente distinto. El barón aparece en el minuto 20 o más tarde bajo el meta actual. Para entonces el mapa ya tiene un ganador provisional en términos de oro y presión. El primer barón es, en el 75% de los casos, una consecuencia del estado de la partida, no un indicador independiente. Mi filtro: si tengo clara la tesis de qué equipo dominará mid-game, el mercado de primer barón paga mejor que el moneyline porque la casa lo considera más incierto. El lado bueno de ese malentendido es tuyo.

Lo que casi nadie mira y a mí me ha dado jugadas limpias: el enfrentamiento de junglers. Si en un partido de LEC un jungler con historial agresivo temprano se enfrenta a un jungler reactivo, el primer dragón cae del lado agresivo con frecuencia muy superior a lo que sugieren las cuotas. Mirar tres o cuatro partidas recientes de ambos junglers te dice más que cualquier modelo general. En 2023 me encontré con líneas de primer dragón a 2.10 en partidos donde las estadísticas previas sugerían una probabilidad del 55%. Ese tipo de discrepancia no sobrevive en mercados maduros — es la señal de que el mercado todavía tiene holguras.

Outright al campeón del torneo: el mercado de paciencia

El outright es apostar hoy a quién ganará el torneo entero. Se abren semanas antes del Mundial y se cierran cuando se conoce al campeón. Es el mercado más largo, el que más factores móviles tiene y el que mejor enseña qué significa realmente «valor» en apuestas.

Las cuotas outright dependen de una montaña de variables que cambian con cada partido jugado: forma actual, clasificaciones intermedias, parche vigente, lesiones o sustituciones de jugadores, matchups del bracket. Un favorito a 4.00 antes del torneo puede bajar a 2.50 tras ganar sus primeras dos series, o subir a 7.00 tras un tropiezo inesperado en Play-In.

La historia enseña algo incómodo para quien busca valor: el mercado outright de Worlds es brutalmente eficiente. Los coreanos ganaron Worlds 2023, 2024 y 2025 consecutivamente, y las cuotas previas reflejaban bien esa realidad. Apostar al campeón «de tu corazón» cuando la probabilidad real del wildcard es del 3% pero la cuota se paga a 15 es exactamente al revés de lo que deberías hacer — la casa te está cobrando 20 por un boleto que vale 33. El value no aparece en el favorito oficial, ni en el underdog romántico. Aparece a veces en el segundo o tercer favorito, cuando el mercado sobrevalora al líder por razones narrativas.

Mi recomendación para outrights: apuesta antes de que empiece el torneo, nunca a mitad. Las cuotas iniciales incorporan menos información reciente y tienen más dispersión entre casas, lo que te permite cazar la cuota óptima. Una vez que el torneo arranca, el mercado se ajusta rápido y las oportunidades desaparecen. Y busca siempre más de una casa — la dispersión entre operadores licenciados DGOJ en mercados outright puede superar el 15% para el mismo equipo.

Mercados en directo: leer el momentum sin dejarse arrastrar por él

El momento en el que el sector despegó en mi cabeza fue cuando vi los datos del tercer trimestre de 2025: en España las apuestas en directo crecieron un 32,82% intertrimestral mientras las pre-match caían un 42,98%. Eso no es una moda, es un cambio estructural en cómo la gente apuesta. Y los mercados en directo de LoL son, hoy, el laboratorio donde más valor encuentro y donde más errores he cometido.

En directo las cuotas se mueven minuto a minuto siguiendo el estado del mapa: oro, torres, dragones, kills. Un equipo que consigue un first blood ve su cuota caer inmediatamente. Un equipo que pierde un dragón pero mantiene el oro ve ajustes menores. La casa actualiza las líneas con algoritmos que toman decenas de variables — y aquí está la clave: esos algoritmos son buenos, pero no perfectos. Hay momentos concretos donde sobrerreaccionan.

El caso que más veces he aprovechado: el first blood favorable al underdog. Cuando el equipo que era favorito modesto consigue un asesinato temprano, la casa ajusta su cuota a la baja. Pero el impacto real de un first blood en el resultado final del mapa es más modesto de lo que sugieren los ajustes — según datos históricos un first blood aumenta la probabilidad de ganar el mapa en unos ocho o diez puntos porcentuales, no veinte. Si la cuota se mueve más agresivamente de lo que justifica la estadística, tienes valor tomando el lado contrario durante las sobreentradas.

Los objetivos pesan distinto. Un primer barón conseguido en el minuto 21 es un movimiento mucho más decisivo que una ventaja de oro equivalente — controlar al barón permite romper estructuras inmediatamente, y la cuota del equipo con barón se desploma. Aquí la casa suele ir corta en el ajuste porque el impacto real es casi determinista. No hay valor apostando contra el equipo con barón salvo que ocurra algo dramático después.

Uno de los CEOs de Sportradar lo resumió bien hablando de la infraestructura de datos: lo que las apuestas en directo han conseguido es crear datos trazables — cada apuesta deja huella digital, y eso, dijo, hace mucho más difícil operar sin ser detectado. Desde el lado del apostador casual esa trazabilidad también tiene efecto: los mercados en directo reaccionan más rápido a movimientos sospechosos, lo que limita las oportunidades de manipulación pero también la dispersión de cuotas.

Lo que me ha costado aprender: nunca apuestes en directo movido por la emoción del partido. El mejor momento para entrar en directo es entre minuto 8 y minuto 15, cuando el mapa ha mostrado suficiente información para tomar una decisión informada pero antes del snowball definitivo. Apostar entre minutos 1 y 5 es pre-match disfrazada de directo; apostar después del minuto 20 es chase del perdedor.

Props de jugador: el mercado donde el conocimiento fan paga de verdad

Las props de jugador son mercados centrados en el rendimiento individual de una figura concreta dentro del partido o del torneo. MVP de la serie, primer asesinato de un rol específico, número total de asesinatos de un jugador concreto. No son mercados grandes en volumen, pero son donde el apostador que conoce muy bien el ecosistema LoL puede encontrar los edges más limpios.

La MVP de la serie es interesante porque los votos reales del MVP en torneos oficiales los emite un panel de analistas según criterios parcialmente subjetivos. Un jugador en rol de carry que ha tenido una semana estelar estadística suele ver sus cuotas ajustarse rápido; un jugador en rol de soporte con actuaciones sólidas pero invisibles queda infravalorado. Los mejores edges los he encontrado apostando al jungler del equipo favorito cuando la serie se espera larga — un jungler con cuatro dragones por mapa y dos Heralds en una serie Bo5 sale consistentemente en las papeletas del MVP.

El primer asesinato de un rol es otro mercado con menos eficiencia que el moneyline. «Primer asesinato conseguido por el top laner» o «primer asesinato conseguido por el mid laner» depende de matchups individuales y de si el jungler del equipo prioriza gank superior o inferior. Un jungler con historial de ganks altos en minuto tres convierte las cuotas de primer asesinato del top laner aliado en oportunidades claras, sobre todo si el matchup superior es desfavorable para el rival.

Mi consejo honesto sobre props: son el terreno donde más tiempo se invierte por apuesta y donde más satisfacción se obtiene cuando aciertas. Pero los stakes deberían ser pequeños — la varianza individual es altísima. No juegues props como núcleo de tu estrategia; juégalas como decoración informada del sistema principal.

Errores frecuentes al elegir mercado: el filtro que te ahorra dinero

Llevo años viendo a apostadores buenos perder dinero no por falta de conocimiento del juego, sino por elegir sistemáticamente el mercado equivocado para su análisis. Voy a desnudar los errores que más veces he visto — y cometido.

El primer error es apostar moneyline en partidos con cuotas asimétricas extremas. Pagar 1.08 por un favorito del 95% de probabilidad implica que necesitas un acierto del 93% sólo para no perder dinero después de margen. Ni un equipo coreano contra un wildcard te lo garantiza. En ese rango extremo conviene migrar a hándicap de mapas, total de kills o duración de partida — cualquier cosa que convierta un resultado obvio en una tesis con mejor retribución.

El segundo error es el reverso del primero: apostar underdog moneyline por la cuota bonita. 6.00 parece una tentación, pero si la probabilidad real del upset es del 12% y la cuota te paga 6 — el equivalente a 16.6% — estás pagando cuatro puntos porcentuales de margen a la casa. Esa sensación de «si pega es brutal» es el sesgo que sostiene la industria.

El tercer error es mezclar mercados correlacionados en una combinada. Apostar a la vez al moneyline de un equipo, al hándicap -1.5 y al total over 28.5 parece diversificación — no lo es. Los tres resultados están correlacionados: si el favorito barre 2-0, probablemente los dos mapas tendrán muchas kills. La cuota combinada te paga como si fueran independientes, pero el riesgo no se reduce como sugiere la matemática de las cuotas.

El cuarto error es chase de mercados nuevos sin estudio. Cada torneo aparecen props exóticos — «primer jugador en llegar a diez kills», «equipo con más visión colocada antes del minuto diez». Son novedades que no tienes cómo analizar con rigor porque no hay histórico comparable. Si no puedes construir una tesis con datos, no estás apostando — estás especulando. Y los números son claros: los análisis de integridad muestran que la tasa de mercados sospechosos en esports sigue siendo baja, con sólo 34 partidos marcados como sospechosos sobre más de 100.000 monitorizados por Sportradar en 2025. Eso es buena noticia para quien apuesta con cabeza, pero no cambia la matemática: si no entiendes el mercado, no es tu ventaja — es tu fuga.

Quedaos con esto: no se trata de cuántos mercados conoces. Se trata de a cuántos mercados, bien estudiados, aplicas consistentemente una tesis informada. Para empezar, tres mercados dominados superan siempre a doce entendidos a medias.

Preguntas frecuentes sobre mercados de apuestas en LoL

Antes de las preguntas, un recordatorio útil: los mercados que has visto aquí son una panorámica general. Para profundizar en los formatos de cuota y en el contexto global del producto puedes revisar la guía completa de apuestas en League of Legends, donde se explican la regulación española, el calendario competitivo y el marco integridad.

¿Qué diferencia hay entre hándicap de mapas y hándicap de asesinatos en LoL?

El hándicap de mapas se refiere a la diferencia de partidas ganadas dentro de una serie Bo3 o Bo5 — por ejemplo, -1.5 exige ganar 2-0 en un Bo3. El hándicap de asesinatos opera dentro de un solo mapa y mide la diferencia de kills entre los dos equipos al cierre. Puedes ganar el mapa y perder el hándicap de kills si la diferencia no es suficiente.

¿Cómo se calcula un over / under de kills en un Bo3?

Depende de cómo lo ofrezca la casa. La versión más común es por mapa individual: cada mapa tiene su propia línea, y apuestas si el total de asesinatos de ese mapa está por encima o por debajo. Algunas casas ofrecen también totales agregados de toda la serie, donde se suman los kills de todos los mapas jugados. Revisa siempre la descripción del mercado antes de confirmar.

¿Los mercados en directo de LoL cierran al iniciar la teamfight final?

Sí, casi todas las casas suspenden o cierran los mercados principales cuando un equipo consigue el barón o una ventaja de oro superior a 10.000 tras el minuto 25, porque la partida entra en fase de desenlace. Algunos props específicos pueden mantenerse abiertos hasta el final del Nexus, pero el moneyline y los hándicaps se congelan en cuanto el algoritmo detecta que la partida está decidida.

Creado por la redacción de «League of Legends Apuestas».